Por Alicia Bohren, vicepresidenta de la Comisión de Relaciones Institucionales del Consejo Interuniversitario NAcional (CIN) y rectora de la Universidad Nacional de Misiones (UNaM).
La vinculación tecnológica es un pilar clave para el desarrollo regional y la innovación. La Universidad Nacional de Misiones (UNaM) está situada en una región ecogeográfica clave por su biodiversidad y el posicionamiento estratégico comercial y cultural, por lo que su desafío es interconectar el conocimiento con las necesidades del entorno. A través de la vinculación tecnológica, la UNaM promueve la transferencia de saberes y tecnologías hacia sectores productivos y sociales, contribuyendo al crecimiento económico y la mejora de la calidad de vida de la comunidad. Además, fomenta la cooperación entre investigadores, estudiantes, empresas y sector público.
La UNaM, a través de la vinculación tecnológica, se ha convertido en un motor de cambio social, económico y productivo, integrando ciencia, tecnología, innovación y comunidad en un marco de desarrollo inclusivo y sostenible.
Este proceso facilita la creación de soluciones innovadoras en áreas como la agroindustria, el cuidado ambiental, la salud, y las tecnologías de la información, permitiendo que los avances científicos generados en la universidad se traduzcan en mejoras concretas para la sociedad, habiendo impactado en más de 100 empresas, principalmente forestales, agricultura, metalmecánica, construcción, informática, arte, química, alimentaria, y turismo. Esto ha fortalecido las cadenas productivas, la competitividad y las capacidades instaladas, potenciando el desarrollo sostenible y la competitividad de la región.
La UNaM, a través de la vinculación tecnológica, se ha convertido en un motor de cambio social, económico y productivo, integrando ciencia, tecnología, innovación y comunidad en un marco de desarrollo inclusivo y sostenible.