Por Andrés Sabella, vicepresidente de la Comisión de Asuntos Internacionales del Consejo Interuniversitario Nacional y rector de la Universidad Nacional de Entre Ríos (UNER).
Las universidades públicas argentinas hemos construido políticas y estrategias de internacionalización de la educación superior y del conocimiento en línea con los valores y principios que promovemos como sistema. Así, el derecho a la universidad -tanto en su dimensión individual como colectiva-, la promoción de la calidad, la democratización y la inclusión, junto con la búsqueda constante de articulación y resolución de problemas sociales, económicos, ambientales, culturales y políticos ha delimitado, también, la promoción de la internacionalización y su transversalización. Este ejercicio, además, ha permitido que todo el sistema público universitario se erija como un actor capaz de movilizarse para liderar y promover una forma propia de internacionalización en escenarios regionales y globales.
La internacionalización de la universidad argentina, entonces, constituye una herramienta que permite alcanzar las metas de educación superior de calidad, inclusiva, igualitaria y socialmente comprometida que configuran los principios de nuestro sistema. Estas políticas y estrategias han logrado configurar un modelo propio de internacionalización solidaria basada en el entendimiento mutuo, anclada en procesos de integración regional y en esquemas de cooperación Sur-Sur y orientada por búsqueda de resolución de asimetrías y desigualdades en los esquemas Sur-Norte. Ha sido esta propuesta la que ha balanceado las dinámicas globales de internacionalización más orientadas a la competitividad, los rankings y la mercantilización del conocimiento.
Todo esto, además, se ha hecho en línea con el profundo compromiso territorial que tienen nuestras instituciones, fomentando las redes regionales y bajo la convicción de que son actores centrales en la resolución de problemas globales.
En 2021, tras las implicancias que la pandemia global imprimió a la sociedad entera y que irrumpieron en las dinámicas universitarias fuertemente para transformar procesos y pedagogías, el sistema universitario público acordó una agenda de trabajo en siete puntos para promover una reflexión y readecuación a un nuevo presente, para contar con futuros posibles en un escenario de complejidad. Uno de estos siete puntos ha sido dedicado a la internacionalización inclusiva, la denominación actual de aquel proyecto de internacionalización solidaria pero revisado a partir de la demanda de la democratización en dos grandes ejes: la internacionalización del currículum y la promoción de las movilidades académicas (especialmente las estudiantiles) virtuales. Todo esto, además, se ha hecho en línea con el profundo compromiso territorial que tienen nuestras instituciones, fomentando las redes regionales y bajo la convicción de que son actores centrales en la resolución de problemas globales. La agenda común de sostenibilidad social, ambiental y económica tiene en las universidades una aliada para la concreción de metas de desarrollo.